Hace 15 años en la región de San Miguel Allende, Guanajuato, era muy evidente el deterioro del territorio por la deforestación, la ganadería extensiva, la compactación del suelo y la erosión. Es así como, a partir de una iniciativa del Gobierno municipal, se realizan los primeros diagnósticos de las microcuencas de la Zonas Forestales, con la intención de conocer el grado de impacto ambiental presente. Como resultado de dichos diagnósticos surgieron algunas propuestas, que con el paso del tiempo han ido integrando a diferentes organizaciones de la sociedad civil, empresas privadas y el gobierno municipal dando lugar a lo que hoy es el Programa de Acción Climática de San Miguel de Allende.
En sus inicios, el proyecto se enfocaba sólo en la recuperación de suelos y reforestación. El proyecto ha ido creciendo y madurando de tal manera que en los últimos cuatro años se ha robustecido y detonado el interés de diversas instancias, lo que ha permitido establecer una estrecha vinculación entre el gobierno local, organizaciones de la sociedad civil, las comunidades y las agencias internacionales, que de manera coordinada se encuentran implementando este Programa de Acción Climática. A finales de 2018, el Programa trabajaba en 80 hectáreas y dos comunidades; al 2021, participan más de 700 personas en 15 proyectos (localidades), en alrededor de 1,500 hectáreas, con una plantación de más de 200,000 individuos entre magueyes y especies endémicas, además del saneamiento de árboles y las obras de recuperación de suelos.