Segundo Ciclo. Instrumentos de Planeación Climática
Este ciclo de la Comunidad de Práctica para la Acción Climática Subnacional está orientado a fortalecer las capacidades de personas funcionarias públicas estatales para comprender, evaluar y mejorar los instrumentos de planeación climática, como leyes, estrategias y programas estatales de acción climática. A través de cuatro sesiones, se revisará el marco normativo vigente, las capacidades institucionales existentes y los principales retos para implementar políticas climáticas eficaces a nivel subnacional. El ciclo busca generar un diagnóstico de oportunidades para fortalecer estos instrumentos y avanzar hacia una acción climática más efectiva en los estados.
¡Ya está disponible la Caja de Herramientas para la Planeación Climática!
La Comunidad Climática Mexicana presenta la caja de herramientas para el diseño, implementación y seguimiento de instrumentos de planeación climática, desarrollada para fortalecer las capacidades de gobiernos subnacionales. Esta herramienta se organiza en cuatro módulos clave: (1) Componentes de los instrumentos, que integra los elementos esenciales y óptimos para su diseño; (2) Alineación del instrumento, enfocado en su coherencia con marcos normativos y de política pública; (3) Red de gobernanza, que orienta la articulación institucional y multinivel; y (4) Monitoreo y evaluación, centrado en sistemas de seguimiento, indicadores y mejora continua.
En conjunto, esta caja de herramientas ofrece una guía práctica e integral para avanzar hacia una planeación climática más sólida, coordinada y efectiva.
Descárgala y fortalece tus instrumentos de planeación climática.
Primera sesión | Bases de la planeación climática subnacional
La sesión permitió identificar una serie de reflexiones relevantes para fortalecer la planeación climática en los gobiernos subnacionales.
La planeación climática es un elemento central para estructurar la acción climática subnacional. Los instrumentos de planeación permiten ordenar la acción pública, establecer metas claras y coordinar esfuerzos entre distintos sectores y niveles de gobierno.
Las capacidades institucionales son determinantes para la implementación de las políticas climáticas. Más allá de los compromisos o metas climáticas, es fundamental contar con instituciones, marcos normativos, mecanismos de seguimiento y recursos que permitan implementar las acciones previstas.
Persisten brechas importantes en la institucionalización de la acción climática. Entre ellas destacan la falta de transversalización de la agenda climática en otras dependencias gubernamentales, la limitada participación social y la falta de mecanismos financieros específicos.
Los instrumentos de diagnóstico permiten identificar áreas de oportunidad y orientar el fortalecimiento institucional. Herramientas como el DCIAC permiten conocer el estado de las capacidades institucionales y generar información útil para mejorar la política climática.
El intercambio entre gobiernos subnacionales es un componente clave para fortalecer capacidades. Espacios como la Comunidad de Práctica permiten compartir experiencias, identificar soluciones comunes y construir estrategias colectivas para avanzar en la acción climática.
Esta herramienta ofrece una guía práctica para revisar los componentes clave de los instrumentos de planeación climática subnacional, particularmente los Programas Estatales de Acción ante el Cambio Climático (PEACC). A través de un checklist de elementos esenciales, permite identificar avances, brechas y oportunidades de mejora en el diseño, actualización e implementación de estos instrumentos. Su objetivo es apoyar a los gobiernos estatales y equipos técnicos en la evaluación y fortalecimiento de sus políticas climáticas. ¡Consúltala y utilízala como referencia para mejorar la planeación climática en tu estado!
Segunda sesión | Diseño de los instrumentos de planeación climática (12 de marzo)
La sesión permitió identificar diversos elementos clave para el diseño y fortalecimiento de instrumentos de planeación climática a nivel subnacional. A partir de las presentaciones y discusiones realizadas durante la sesión, se destacan las siguientes reflexiones:
La planeación climática requiere integrar múltiples dimensiones institucionales, técnicas y financieras: El diseño de instrumentos de planeación climática no puede limitarse a la elaboración de documentos estratégicos. Para que estos instrumentos sean implementables, es necesario considerar desde el inicio aspectos relacionados con capacidades institucionales, disponibilidad de recursos y mecanismos de coordinación interinstitucional.
La alineación con el marco nacional de política climática es fundamental para asegurar coherencia entre niveles de gobierno: Los instrumentos subnacionales deben mantener consistencia con la Ley General de Cambio Climático, la Estrategia Nacional de Cambio Climático y la Contribución Determinada a Nivel Nacional. Esta alineación facilita la articulación entre políticas federales, estatales y municipales, y contribuye al cumplimiento de los compromisos climáticos del país.
Los procesos participativos fortalecen la legitimidad y efectividad de los instrumentos climáticos: La participación de actores sociales, academia, sector privado y organizaciones civiles permite enriquecer los diagnósticos y generar mayor respaldo para las acciones climáticas. Además, estos procesos facilitan que las políticas climáticas respondan a las necesidades y prioridades de los territorios.
Los arreglos institucionales son clave para la implementación de la política climática: La existencia de consejos, comités u otros mecanismos de coordinación interinstitucional facilita la articulación entre dependencias gubernamentales y actores sociales. Estos espacios permiten discutir, revisar y fortalecer los instrumentos de planeación climática, así como dar seguimiento a su implementación.
Los mecanismos financieros son un componente esencial para la implementación de la política climática: Instrumentos como los fondos ambientales pueden contribuir a asegurar recursos para la implementación de acciones climáticas. Estos mecanismos permiten canalizar recursos hacia proyectos específicos y fortalecer la capacidad de los gobiernos subnacionales para ejecutar políticas climáticas.
La actualización constante de los instrumentos de planeación es necesaria ante la evolución de la política climática: La política climática evoluciona de manera constante a nivel nacional e internacional. Por ello, los instrumentos de planeación climática deben revisarse y actualizarse periódicamente para incorporar nuevos compromisos, metas y enfoques que surgen en el ámbito climático.
Tercera sesión | Implementación efectiva del instrumento (19 de marzo)
La tercera sesión dejó ver que la implementación efectiva de los instrumentos de planeación climática no depende únicamente de contar con documentos técnicamente robustos, sino de construir las condiciones jurídicas, institucionales, financieras y territoriales que hagan posible su operación sostenida. A partir de las exposiciones y del intercambio con las y los participantes, pueden destacarse las siguientes reflexiones:
La implementación climática requiere una base jurídica coherente y actualizada. La armonización entre Constitución, tratados internacionales, Ley General de Cambio Climático, legislación estatal y NDC es indispensable para asegurar que los instrumentos subnacionales tengan sustento, dirección y continuidad.
El enfoque de derechos humanos ya no es complementario, sino estructural. La política climática debe diseñarse e implementarse reconociendo sus implicaciones sobre derechos como salud, agua, vivienda, movilidad, información, participación y justicia, así como los impactos diferenciados que enfrentan distintos territorios y poblaciones.
La gobernanza multinivel y la transversalización son condiciones habilitadoras de la implementación. La acción climática no puede recaer únicamente en las secretarías de medio ambiente; exige coordinación vertical y horizontal entre órdenes de gobierno, sectores y actores sociales.
La planeación climática necesita mayor anclaje presupuestario y financiero. Sin mecanismos que vinculen las medidas climáticas con presupuestos, fondos, líneas de financiamiento o instrumentos económicos, la implementación seguirá dependiendo de esfuerzos aislados o de capacidades extraordinarias.
La territorialización de la acción climática se perfila como uno de los mayores retos de la etapa actual. El caso de la Ciudad de México mostró que incluso en contextos con instrumentos avanzados, el desafío central sigue siendo llevar la política climática al nivel más cercano a la población, especialmente en territorios con mayores vulnerabilidades.
La participación y la rendición de cuentas fortalecen la legitimidad y viabilidad de los instrumentos. Consejos ciudadanos, consultas, acceso a información, evaluaciones externas y mecanismos de denuncia contribuyen a que la política climática no quede reducida a una dimensión técnica o interna de gobierno.
La gestión de riesgos debe incorporarse desde el diseño. Anticipar obstáculos presupuestarios, institucionales, políticos o administrativos permite construir instrumentos más realistas, resilientes y sostenibles en el tiempo.